Al Mar…

 Tortuga recién nacida

Escucho

el sonido de las olas

que vienen y que van…

Observo

a los pescadores

que se adentran,

compenetrándose

con el vaivén

de una Vida

intensa y profunda,

sencilla y transparente

que palpita.

Amanecer

de gaviotas que se deslizan…

Alas libres,

vuelos sobre la espuma.

Pelícanos

que besan a las olas.

¡Liviandad al volar!

Desapego total…

Entrega a Dios y al Mar.

Olas que vienen

y que van.

Belleza sin igual.

Vivo

la poesía que se gesta

cuando una tortuguita

que acaba de nacer

toca a mi piel…

Ella llega a mi tacto

y la ternura de Su Ser,

me inunda

de esa caricia bendita

de cuatro aletas que aletean

y un par de ojitos

que me miran con pureza…

Divina vibración,

sumergirme en este mar.

Verdaderos tesoros

que hemos de cuidar.

Olas que vienen y que van,

vida que experimentar.

Sublime es este instante,

en el que me adentro

en los confines donde la sal,

Dios y Su inmensidad

me muestran el rostro dulce,

en sus recién nacidas tortuguitas.

Olas

que vienen y que van…