Despierta Corazón

Ven corazón,

te llamo yo.

Aquella misma niña

solo que ahora

vestida de mujer,

te busca y pide

que palpites otra vez…

Sin prisa alguna

has de volverlo a hacer

y tan sutilmente lo será,

que tu latir me hará sentir

que luego de estar aletargado

volverás a despertar.

Tu resonancia

es eco que recuerdo…

tu vibración,

es energía pura

que se conecta con mis venas

y que me expande.

Sí, corazón,

me abres una puerta

para jugar

para sanar

para reír

y recordar que esta soy yo.

Un yo, que sin ti,

dormida ha estado…

una mujer, que siendo niña

te había olvidado.

Tu cosquilleo es grato,

ven, no te vuelvas a ir.

Contigo al lado,

la vida despierta a la poesía.

Con tu presencia,

el universo es una fiesta

que me besa

y eleva a los confines…

donde los serafines,

las musas, el unicornio alado,

los astros luz

me elevan y reconectan

con la energía Divina

que mora en el espacio.

Ven, no te vayas…

palpita, que ahora he despertado.

Ven, bebe de mi,

lo que te hará vivir.

Vivamos…

para amarnos.

Un Nuevo Amor

Me encuentro con el mar

entre la arena

y las olas que revientan…

Dúo de amor,

un tu y yo…

el caracol y la sirena.

De nuevo,

enhebro sueños

de mar y amor…

Grandes los dos,

el horizonte que despierta

para recibir al sol

Fantasías, quizás,

no sé, trazos de estrellas

mientras el pez asoma su cabeza

Se escucha al caracol

que graba entre su concha

el eco que entona una canción

Revienta el tumbo

retumba el corazón,

palpita un nuevo amor…

Delfines y ballenas,

estrellas que en la arena

asoman sus cabezas.

La ostra le regala una perla,

mientras la niña la enhebra

en un cordel y la cuelga.

Tesoro que la naturaleza

esculpe finamente, mientras él,

la sella con primor.

Ella y él.  La arena y el mar.

Sirena y caracol. Estrella y pez.

La perla y el cordel…

Amor  que se cimenta

en una playa donde se graba

la huella que despierta.

Amor que enhebra

la historia de dos vidas

que caminan…

Abrazos… miradas transparentes

y un beso que se incrusta

dentro del corazón.

Mar, espuma y agua clara

Arena, concha y caracol

Amor que brota entre el sol…

Para Ti, Mujer

Mujer…

Tu, ella y yo,

en  fin,

si todas somos una.

Una que pare

a la Divina vida

envuelta

en la pureza infinita.

Otra que labora

cual si abeja

en la colmena

para nutrir con su miel.

Tu, mujer,

belleza exquisita

sobre la que se erige

una generación bendita.

La que nutres

de sonrisas…

La que acaricia

y mima.

Beso tierno,

beso tremendamente dulce

que brota del vientre

de otra mujer.

Tú que llevas en tu pecho

al néctar

que Dios crea

en el laboratorio de la vida

Ella que enhebra

versos y estrellas,

sueños de cuna

y cantos que arrullan.

Yo, mujer,

que Dios crea

para dar el amor

a manos llenas.

Madre, mujer, que trae

y que nos deja

la cosecha mayor

que del cielo bajó.

Mujer, bendita seas en tu día!

Caricias…

Caricia de mi vida,

que llegas sin ninguna cita.

Caricia que con alas,

te posas en mis manos.

Caricia que caminas,

sin el perfume fabricado…

Caricia infinita,

que con dulzura besas y abrazas.

Caricia voladora,

que te fusionas con mi aroma.

Caricias, tuya y mía

secreto de dos vidas.

Caricia bendecida,

que tocas con toda sutileza.

Caricia, que acaricias,

como ninguna.

Caricia que envuelve

en la fineza del amor

sin condición.

Caricias, que acarician.

Unión de dos…

Una, la voladora

que día a día me pregona

su infinito amor.

Yo, que te recibo a diario

con este corazón

que iluminas,

cuando dulcemente te aproximas.

Caricias, si, la tuya es exquisita

y a mi Ser, un regalo bendito

que acaricia, que juega con mis manos

y que bendigo cada día.


Serenamente Bella, Entre la Flor

Serena noche, calma, la mar arrulla a la tortuga.

Sereno manto de arena que anida a su familia…

Matriz divina luminosa que incuba vida que germina

y que provee el mineral, la sal y el calor del astro sol.

Calma la mar. Calma, para ayudarle a desovar…

Fruto bendito que brota para sostener a una especie

que pese a tanta inconsciencia, se las ingenia,

para nadar y preservar su linda faz sobre la Tierra.

Linda es la prenda que brota de su abnegada madre,

linda es su cara, dulce expresión de amor,

que entre un carapacho de protección que Dios le dió,

surge su risa tierna que a todos nos alegra y despierta.

Ola y espuma, son a la playa una misma serenata.

Elevada la cresta que revienta y las impulsa a sorfear

para encontrarse con las aletas de un delfín

que abre el paso a esa multitud que acaba de nacer.

Linda su tez… mientras sus ojos amorosos se abren

cuando por primera vez, perciben la humedad

de un manto que sabe acariciarles. Bello el momento,

de cuando ambos se fusionan en un interminable beso.

Bello es el acto de nacer en esa inmensidad…

donde ballena y ballenato entonan un mantra sanador.

Grandiosa playa, ésta, donde los bálsamos narcotizan

el parto de la madre que pare, mitigando su dolor.

Millares de vidas, incuba esta playa, La Flor.

La divina tortuga cava su nido, puja, suda, desova,

y finalmente han caído docenas de pelotas

para empezar el juego de una vida marina.

Océanos de vida. Océanos de amor. Reinos de Dios.

La perla misteriosa en su concha, mientras la sirena,

enhorabuena, deshenreda su larga cabellera…

Bella la mar. Bellas, tortuga y cría. ¡Bello el Creador!

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Sueña…

 

Sueña, que ya no duermes

ahora has despertado…

ven, abre tus lindo ojos

y vamos a jugar

La Tierra se transforma

mientras la oruga,

abre sus alas de mariposa

y le acompañas  a volar

Ya estás despierto

nadamos mar adentro

para encontrarnos

con las sirenas y el coral

Delfines nos encuentran

para anunciar que el planeta

se ha revestido enteramente

del amor y de la paz

Si abres los ojos,

miras a Dios bajar

Has una venia

y dadle tu amor a manos llenas…

Recibe a su hijo,

para que finque

la nueva humanidad

donde el imperio de Él renacerá

Donde la esperanza abre

de par en par su alas

para marcar la huella

de la hermandad universal

Entre el Ayer y la Locura

De obscuro se ha tintado el escenario, que antes brotaba entero de un prisma donde el sol, era el rector.

¿Será que aquella nube de inconsciencia, borró del devenir de esta Tierra, al verdadero amor…?

Un beso contenía a la poesía, su vibración era regida por esa inspiración, que ha de brotar del corazón.

Se abría con pureza la camelia y su fragancia era tal,

que el colibrí tomaba con ternura aquella flor.

No había condición, había una verdad que impulsaba

a ese encuentro donde la magia, los envolvía a los dos…

Donde ese palpitar tocaba los tambores, que agitados,

hallaban la fusión que con el arpa, eleva a Dios.

La sutileza y los detalles que surgían, eran tesoros

que no se compran con las consignas que denigran.

La sencillez y sensatez. La vida quieta envolvía a la familia

que dialogaba entre sí. Había comunión con El Señor.

Nunca faltaba la oración, se convidaba al verbo

como fundamento, para encausar aquella suculenta mesa

Aromas frescos a romero y la ubre recién ordeñada,

mientras nosotros, los terneros, recibiendo a la vida que renueva.

Cuajadas frescas, mermeladas del naranjal de mi patio

que sin abono alguno, conservan el sabor de aquel ayer…

La abeja reina a flor de piel certificando la calidad de su producto,

mientras las confituras sueltan hervor entre aquel dulce de Anita.

Y la tertulia de la abuela, con olor a jazmín y a canela,

agregaba esa esencia, que enhorabuena, lega buena siembra

mientras la cortesía del abuelo, pieza clave a enhebrar

en el rompecabezas de una sociedad, que ha de invitarlos al hogar.

Ayer, era tal la honorabilidad, que la palabra clara sellaba

sin notario alguno, lo que ahora no se respeta, ni se cumple.

Todo se condiciona ahora, a un pedazo de algodón

que lleva la consigna que aliena a tanta perdición…

Ayer, era lo verdaderamente necesario, mientras ahora,

la compulsión sin razón, es el tsunami que arrasó…

Nubes de inconsciencia, que pasarán después de la tormenta

para volver a escuchar a la voz del refrán, que hemos de sacar.

Momentos… el buenos días le de Dios. ¡Memorables huellas!

Células vivas, palpitantes aún, que hemos de irrigar día a día.

Una oda al candor, a la hermandad, una oración a Dios,

el escenario claro nos abraza, para traer de nuevo al amor.

 Es con el corazón… y el amor

         

Se Abre una Flor… Es el Amor

 

Es mas que un perro, es tu maestro.

Es mas que leña, el bosque entero.

Es mas que un beso, es amor tierno…

Es mas que un niño, es todo un cielo.

Es mas que espuma, es el océano,

es mas que un astro, el universo.

Es mas que ahora, la eternidad…

es mas que un acto, ¡es un milagro!

No es una letra, es la lección.

No es un venado, es la familia

y el respeto por esa vida…

que juega y salta sobre la cima

No es la oruga, es esa posibilidad

de una gama de colores que abrirá.

No es la nota, que aislada toca,

es el concierto que unidos vibrará.

No es la guerra, ni son las armas

ni tampoco es la violencia

que duramente acecha…

por todos los rincones de la Tierra.

Es tu alma vibrante de felicidad.

Es el perdón y el abrazo solidario

que hace de la aceptación,

el amor sin condición.

Es un dejar atrás, a las expectativas,

para centrarnos en el botón

que de pétalo en pétalo forma a la flor

de esa nueva humanidad que ya abrirá…

       Es con tu amor, que se abrirá la Nueva Humanidad…

Hablando del Amor…

El amor es la aproximación sutil del colibrí para besar a la flor, es la gota que agrega una composición a la cascada de luz que bebe en el espejo de la vida el buen castor. Es el océano lleno de esperanzas, que ofrece al caracol, ese calor. Es la arena, que besa a una espuma para fusionarse en dos…

El amor es el astro supremo de una creación donde el viento susurra una canción. Es la esencia que nos lleva tras la corriente de una vida, donde la madre lacta de su pecho a su continuación. Es la escena donde los besos y caricias, son el preámbulo de un escenario que comienza. Es el volar hacia esa inmensidad, donde se deja la razón, para que el corazón sea el rector.

El amor es la lluvia que gradualmente besa y reverdece a toda la campiña donde la niña hace poesía. Es la charca donde la rana canta. Es el grillo cantor y la esperanza esmeralda. Es la huerta que brota la prosperidad abierta de par en par. El amor es un manjar que toca las cuerdas de mi alma y hace vibrar la sinfonía de dos vidas que unidas forman a un gran sol.

El amor es la palabra llana que expresa el corazón. Es el espacio luz por donde voy. Es, la entrega a una luna llena, para viajar por las estrellas. Es el firmamento, la Osa Mayor y la constelación de Orión. Es el holograma que diagrama el Co Creador. Es cuando dos seres que jóvenes corrían, reverdecen con el brindis añejo de la vida, su juramento hasta una eternidad.

El amor toca a mis venas y la pulsación se acrecienta como una cascada tierna que refresca. Es, la reciprocidad sin ninguna competencia. Es mi color y el tuyo, para formar el arco iris de un nosotros. Es la poesía pura, que eleva y hace viajar hacia el palacio donde anida el ave lira.

El verdadero amor no se doblega ante nada. Su aleación es tal, que nada lo comprime o fragmenta. Es expansión y explosión sublime y a la vez, ternura pura. Es, un rocío que sutilmente refresca el prisma donde la caricia se imprime. Es el botón que recibe al sol para convertirse en una rosa que perfuma con su esencia al colibrí.

El amor eres tú, soy yo, es cada Ser que llega, que se va y también es, quien eternamente se torna en el compañero de tu alma. El amor es Dios y, si lo notas, esta en todo lo que vibra enteramente para ti. El amor llega a mi vida, lo tomo entre mis manos y se impregna de tal forma, que todo lo gobierna el corazón.

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