El piano de la Vida…

la vida

El piano de la Vida

con suavidad

se desliza,

por las teclas

que entonan

esta hermosa sinfonía.

Delicadamente tierno,

el gorrión…

Dulce es el ruiseñor

y el toc toc,

abre un hueco

para besar al corazón.

Latidos que

se compenetran,

con el nido y con el bosque.

Mariposa que despierta

de hacer siesta.

¡La Vida es una fiesta!

Notas que emanan

cuando el río canta,

mientras la espuma revienta,

sobre la faz de arena.

Estrella que se encuentra,

con mis huellas…

¡Ah piano celestial!

Espejo donde se refracta

el coro angelical.

El lago de los cisnes

impregna en la partitura

la nota de blancura.

Teclas de viento

entre las que el colibrí,

danza un revoloteo

entre los cielos…

Y la colmena ofrece

un tono que es de miel.

Risas de la niñez

que agregan magia

a la fiesta,

donde la delicadeza

eleva a Dios, la gratitud

por Crear

un teclado, que es sagrado.

El piano de la Vida

parece un tobogán,

donde todo canta

y su poesía musical,

sin prisa, nos desliza…

entre el manantial

que entona un canto

donde la soprano es una rana,

mientras los grillos

abren sus tantras

en esta hermosa serenata.

Que delicia musical

es la que emana,

cuando el telón de la Consciencia,

se abre…

y brotan las frecuencias

vibratorias de un arco iris

que gradualmente

nos irradia,

mientras aparece Dios,

como el compositor y director

de esta magna obra,

de Su Creación.