Inhalando a Dios…

inhalando

Inhalo

y la Vida

me obsequia

el olor

a yerba fresca.

Al acercarme

al mar,

la inhalación

de la ola

sabe a sal.

Si estoy

en el rosal

de mamá,

el perfume

se impregna

en los poros

de mi piel.

Donde la abeja

me da besos

de miel…

Inhalo

y la brisa fresca

del bosque,

expele el aroma

a coníferas.

Y mientras

el jazmín

se expande,

cual si nieve

se deshoja

deliciosamente

sobre mi frente

soñadora.

Embriagante es,

su aroma.

Inhalo

y todo lo que

que respiro,

palpita y llega

a mi corazón.

Inhalo

al Amor

y su cosecha,

sabe

a Dios.