La niñez y nosotros…

Niño indigo

La lluvia que reverdece al planeta, es la niñez… Con cada niño y niña, cual si gotas puras y transparentes, el mundo recibe Ángeles en su seno. Los adultos hemos de discernir que el manantial que ellos son, se ha de cuidar y hemos de dejar de contaminarle, para que fluya con el propósito Divino de cumplir misiones trascendentes de Paz y no de odio; aprendiendo mas de ellos, que ellos de nosotros, para que no se mute la Vida de este bello planeta que nos resguarda y merece vibrar en el Amor fraternal.