Lágrima y sonrisa…

sonrisa

Ahora vinieron a mi Vida dos maravillas…

la una parecía una emoción dormida,

mientras la otra, le miraba y sonreía.

Una parecía triste, mientras la de enfrente

se reía de repente sin explicación alguna.

Ambas intentaban expresarse mútuamente.

 

“Tengo motivos suficientes para estar triste…”,

decía la primera. Mientras su otra cara,

le preguntaba: “¿Y para qué te sirve…?”.

Y luego de una pausa respondía:

“Para llorar gota a gota lo que tú ríes…”.

Entonces ambas comprendieron

que sus Presencias surgen en un contínuum

donde a veces una lágrima, o una risa,

sanan al alma humana donde existen…

Bendita sea la alegría que agradece

a la tristeza, el fluir de una congoja

que se comprime en un instante de la vida.

Bendita es la lágrima que brota

y que apertura, al caudal donde la felicidad

bendice a la lágrima y a la sonrisa…