Namata…

bungalo Mriem

Hay un celaje
que colorea de rosa
el paisaje
que aún duerme…

Es el río
que entre el croar
de las ranas,
se despereza

para despertar
a esta fiesta
donde una luciérnaga
me besa.

Itaya,
es quien ahora me baña
como lo hace
con la selva

de donde emerge
una canoa que se desplaza
entre la calma
y la voz de la Naturaleza.

Amanece,
y la tortuga se sumerge.
Amarillas y rojas son,
las ranas que saltan hoy.

Guacamayos
y monos ardillas que se lanzan
entre una floración silvestre
que me envuelve.

Mariposas…
sonidos calmos y estridentes
que bordean a una balsa
donde se ancla una esperanza.

NAMATA,
donde se llega a soñar
o se despierta
para flotar…