Historias y Fantasías…

 

nino-de-otro-planeta

Camino

hecho por mi.

Veredas…

que hice a mi manera.

Recovecos,

que tracé.

Inventos

que ensayé.

Al fin…

camino mío,

piedras,

que levanté.

Recorrido

donde aprendí

que la vida

esta de fiesta…

porque mi cometa

vuela y se enreda.

Árbol mío

sobre el cual subí.

Rama a rama

donde ascendí.

Logros que de niña

conquisté.

Ternura pura

que me develó el nido

cuando a la copa

alegremente yo subía

y me encontré

con un pichón…

Árbol mío,

únicamente

inventado para mi

y por mí.

Ramas que se unen

a mi aventura de vivir.

Hojas brillantes,

alguna que otra seca…

Frutas exuberantes,

desde ácidas con sal,

hasta el almíbar que chorrea

sobre mi  piel.

Secretos que conversamos,

cuando papá… cuando mamá…

y de la escuela no se diga,

mi árbol de mangos colorados

graba cual si mi confidente

en el ahora, historias que narré…

Una, dos, tres… cien.

Talvez son mil, no sé.

Pero sin duda alguna

historias y fantasías…

que se grabaron aquel día

y siguen en el ahora vivas.

¡Linda mi vida!

Bella, maravillosa… ¡grande!

Aventurera y hermosa.

Tierna, dulce y soñadora,

infancia que aún vibra

y que nunca se ha de ir…

DE ESPUMA Y MAR…

Valorar al mar...

Día de espuma y mar,

de huellas en la arena…

de acantilados sobre los que

las gaviotas entre vuelan.

Perfecto trazo el mar,

que invento que inventara

el Dios de la Creación,

a quien rinde tributo el caracol.

Se eleva el sol, y su reflejo

forma un inmenso espejo.

Lentejuelas que destellan…

fantasía de perlas y sirenas.

Salta el pez vela,

revienta el tumbo en la arena…

mientras escribo un verso,

y elevo mi agradecimiento.

Emerge una tortuga

del arrecife de coral…

donde la colonia de cangrejos

juguetea, al vaivén de la marea.

Sube el oleaje que borra

la historia que he grabado

en el lienzo de una playa

de hermosa piel canela.

El mar lee el soneto

que canta a la naturaleza

mientras el caballito de mar

lo sella con un beso.

 

 

 

Cambia la vida y el mar…

La vida es como el mar… La marea sube y la espuma toca el suelo donde los pescadores enhebran sus atalayas para recoger la bendición de cada día. Al cabo de unas horas, aquellos tumbos que parecían inundar lo que en su periferia está, entran en un momento de paz y de tranquilidad…

El Ser humano es como el mar…  ocurre que cuando está en marea alta con elevada energía para poder  co-crear, traspasa posibilidades si canaliza su inmenso potencial de manera consciente y equilibrada para no generar un tsunami que  arrase, sino, un fluir que irriga vida.

Cuando la mar está en calma, entramos en períodos de tranquilidad, y allí es donde hemos de descansar para recuperar las fuerzas vertidas durante la marea alta, donde redoblamos esfuerzos. Así, la vida es  como el mar, las olas van y vienen, como lo hace el flujo de ideas. Si las ideas son coherentes, armónicas y trabajamos para concretar hermosos sueños, las co creación se da, si el Ser Superior que nos contiene amorosamente lo permite.

Entonces, la marea sube y baja, por que alguien la deja ser y la arena recibe a la turbulenta mar, cuando la tempestad azota a la playa que antes serenamente nos permitió trazar lindos dibujos sobre ella. Todo cambia y nada, ni ninguna condición, es para siempre… Lo que puede cambiar eso que ocurre afuera de nosotros, es la manera de captar y de abordar cada situación que sucede y que vivimos.

Es decir, de nuestras percepciones y decisiones depende si durante la marea elevada de la vida nos dejamos caer en picada en la tabla de surfear o si detenidamente observamos que no es tiempo para hacerlo, pues la marea evidente nos indica que hemos de accionar diferente ante la calma o la exaltación, y esta sensación nos invita a saber discernir, que somos luz y que desde nuestra quietud, tenemos esa posibilidad para no dejarnos llevar por la marea de un cúmulo de acontecimientos que a la larga pueden arrasar y llevarnos de encuentro.

Ahora y pese a lo que muchos dicen que ocurrirá en el mes de diciembre, del año en curso, mi serenidad aflora para ver entre las olas la oportunidad perfecta que se abre, para estar centrada y no perder la calma ante nada… y después de la marea elevada, recuerda que se forman posas donde iremos a flotar para ver a ese pececito azul que juega a esconderse y cuando ve que lo encontramos, ágilmente se sumerge atrás de aquel lindo arrecife de coral.

Entonces, si la vida de afuera oscila, de mi estado interior depende la oportunidad que encuentre para agitarme o tomar cada momento presente con esa calma que me permite ser feliz. Pero ante todo, hemos de tener presente que Dios es la tabla en medio de las tempestades y que si nos abandonamos en Él, no existen tsunamis, sino, ese sentimiento de Paz y Amor, donde la marea es tranquila y nos invita a fluir en esta hermosa vida…

Juguemos…

Juega el bello juego de la vida, aquí esta una pelota, para que invites a otros a jugarlo y de jugador en jugador, la magia nos envuelve para que unidos encestemos en el aro de la vida, la alegría… y ya alegres, brindemos por esta posibilidad que abrimos  para ser felices.

Quietud…

Calma, para sentir la palabra que emana en la quietud… Discernimiento, para percibir su elevada vibración. Claridad, para no distorsionarla nunca. Coherencia, para que forme parte de mi vida. Paz, cuando brota cual si una cascada del espacio sagrado del corazón. Alegría, cuando su energía esta en mis obras. Entonces, la palabra AMOR, es en definitiva una elevada vibración de luz que nos aproxima a Dios, y si yo decido con consciencia hacerla mía, no cabe ninguna otra nota, por que ella abarca al todo y en el todo Yo Soy el Amor.

Mis actos pueden ser verdaderos milagros

 

Milagro es poder ver y que mi vista note lo hermoso de cada Ser. Milagro es escuchar, y que mis oídos no desfiguren la palabra bendita. Milagro es, que mi boca no juzgue. Milagro es, que mis manos y que mis brazos fluyan en abrazos… Milagro también es, que de este paso hacia adelante, soltando al ayer que me tenía anclado. Milagro es transformar mi llanto en alegría desbordante. Milagro es saber agradecer por todo lo que llega y se retira. Milagro es la elección que hago hoy, para sembrar rosas sin espinas. Milagro eres, soy y si lo somos, convirtamos cada momento en otro milagro que da vida.

Vivir

 

La vida es un perfecto fluido de Dios, abramos las puertas de nuestro hermoso corazón para encontrar en ella todo su infinito amor…

La Vida Es Una Escuela

 

Parte I

En la escuela de la vida hay muchas aulas y entre ellas, un prolongado corredor que las une y a su vez las divide… Cada clase que la compone, es una oportunidad que la vida nos tiene preparada y en ellas se nos ofrecen enseñanzas importantes que se suman a este mar de conocimientos que vamos agregando a nuestro equipaje personal.

La decisión de entrar a cada aula es una opción propia, dado que en la escuela de la vida, si bien es cierto hay aulas destinadas para cada uno de nosotros, también tenemos la potestad para decidir si ingresamos ahora, mañana o si no deseamos tomar esa lección que quizás nos parece aburrida… Es decir, en ese abanico de posibilidades cada momento que se abre, nos conduce a una elección y lección.

A veces se vuelve necesario ingresar a ese sitio que a primera vista no es de nuestro agrado, sin embargo, si nuestra actitud cambia y en lugar de desagrado, nuestra manera de ingresar es sin estereotipos y expectativas, pueda que al estar en dicho ambiente con la actitud sonriente, esa lección sea tan grata que se nos vuelva un tanto difícil retirarnos de esa experiencia tan enriquecedora que la vida y el maestro nos da.

Maestros, los hay por todos lados… A veces podría ser un niño quien nos espera con sus propios guiones en el aula de la vida donde la sencillez y el desapego,  son grandes enseñanzas para este hermoso juego que vivimos. Sin embargo, si nos adentramos a ella repletos de condicionantes y de todo un equipaje de cosas que hemos acumulado, nos resultará tan absurdo estar con dicho maestro-niño, que saldremos corriendo de allí sin comprender la gran lección que el universo y él, habían preparado para darnos…. Así, si nos retiramos sin atender, sin agradecer, sin discernir sobre esa gran oportunidad para liberarnos de tanto ego, la ley de causa y efecto nos hará entrar de nuevo, pero esta vez, con mayor rigor, hasta que desde la humildad comprendamos esa lección que hemos de aprobar, para retirarnos con la sabiduría de esa enseñanza tan importante para nuestra evolución.

Así, la vida es una hermosa escuela donde todos y cada uno, nadie mas, ni nadie menos que otro, ha de abrir la puerta de cada experiencia, y al abrirla tiene la opción de rechazar dicha enseñanza o de llevarla con gratitud a los distintos escenarios  de su vida, donde puede servirse de esa sencillez que el niño- maestro, nos obsequia. Pero lo importante de esto es que recordemos, que si abrimos la chapa de esa oportunidad que la vida nos da, recibir con humildad y gratitud a cada ser-maestro que se cruce en nuestro camino, es una decisión trascendental para ser felices…

Si Te Acercas, Los Verás…

Cuantos regalos que la vida nos da, envueltos en el manto de una vida que perennemente nos abraza… Cuanta felicidad anhelada que no vemos y que esta al alcance de nuestras manos, si abrimos los ojos del corazón para apreciarla y hacerla parte de nuestras vidas. Cuantos juguetes que se desprenden de la naturaleza abierta de par en par, para que seamos niños y niñas y salgamos a jugar. Matriz bendita, la Tierra mía, que entre sus cascarones contiene a sutiles mariposas voladoras, entre las aves que ejecutan notas que activan a los grillos y que tocan la partitura de un concierto libre, armónico, que hemos de escuchar. Risas…, abrazos, gozo, el compartir de tantas cosas sencillas. Tu amistad, la mía, el calor del cariño que unidos hemos de cultivar,  la lluvia que deliciosamente nos moja, para saltar ente los charcos cual si ayer… El pan bueno recién horneado con la receta de la abuela, el Popol Vuh y sus rituales amantes de  esta canasta de elementales sagrados que hemos de valorar. Cuantos regalos que se develan desde que el sol calienta, los incuba y los hace brotar, hasta que las estrellas los cobijan bajo la luna que nos arrulla. Cuantos regalos que Dios envuelve día a día y nos entrega bellamente adornados, para que los notemos y que formen parte de una vida donde la consciencia discierne lo que es de verdad. ¡Cuánto amor…! Sólo abramos el corazón, agradezcamos a papito Dio por todo lo que nos da y nos lloverán por todos lados.

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