Todo pasa…

            Guarda la calma aún ante la tormenta, que ésta no durará una eternidad…

Así como llega de intempestiva, con rayos y truenos transcurre y luego dejará a un aire fresco; más si pierdes la calma durante la tempestad, podría hacer desastres en tu vida.

Cuida de ti, y coloca la mirada en Cristo, Él es la vela que no se apaga aún en la noche más oscura. Vive a la niebla intensa desde la Luz que mora en ti y ten presente, que con ella en tu existir, todo será claridad y podrás iluminar aún a la más fuerte tempestad…        

logo1 copia